viernes, 14 de septiembre de 2007

GAUSTASTOPPEN - EXCURSION UEP

El pasado domingo, la delegación noruega de la Unión Excursionista Pacharán se armó de valor, decidió dejar su vida sendentaria y se lanzó sin pensar a practicar el excursionismo.

Como hacía siglos que no íbamos a la montaña, decidimos empezar por algo "facilito".

Montaña elegida: Gaustastoppen
Altura: 1880 metros
Ruta 1, tiempo estimado para llegar a la cima: 3 horas. Desnivel 900 metros
Ruta 2, tiempo estimado para llegar a la cima: 6 horas. Desnivel 2000 metros. (Presidente, al loro, ¡6 horas!, ésta es de las que a ti te gustan :-)
¿Ruta seleccionada?: Evidentemente, la número 2, ¿alguno lo dudaba?.

Estado tras llegar a la cima... Una imagen vale más que mil palabras:
¡ Madre mía que machada! De verdad que tengo que empezar ya a conocer mis propias limitaciones y darme cuenta que no estoy "tan en forma" como yo me creo :-p
He tenido agujetas 3 días, en la oficina ya se partían según me veían aparecer cojeando.

Aunque, hay que decir la verdad, la foto no es una imagen fiel de la realidad... La excursión fue una pasada, las primeras tres horas entre bosques...

Las tres siguientes entre piedras:


Arriba en la cima, observaréis una antena, allí justo hay un refugio y fue donde nos quedamos a dormir...
Soplaba un viento de flipar la cabeza, así que entre el pedregal y el vendabal, la última hora me costó bastante. Pero mira, mereció la pena. La vista desde arriba es impresionante, desde la cima se puede ver una sexta parte de Noruega, desde la montaña que está al lado de Oslo (donde estuvimos con las bicis), hasta Jotunheimen (parque nacional en medio del país).

La excursión me encantó, de verdad, en invierno volveremos a hacer esquí de montaña, eso sí, ¡subiremos por la ruta 1!

lunes, 10 de septiembre de 2007

DE DOMINGO

Hace un par de domingos he descubierto donde se meten los noruegos los días de fiesta, tenía cierta curisosidad con esto. Uno sale a la calle un domingo con sol y buen tiempo, y ¿a quién ves?, pues a nadie.

¿Qué pasa con estos nórdicos?, ¿no salen a hacer el dominguero o qué?... Pues sí, sí que salen, pero no a la calle, se van a la montaña. En el caso de Oslo, se van aquí al lao', a la montaña que está al oeste.

Asi que el domingo en cuestión, nos cogemos Gaute y yo las bicis, las subimos en el metro, y nos disponemos a dar una vueltuca por Nordmarka (usease la montañuca ésta + alrededores de Oslo). Yo ya había visualizado bucólico paseo entre bosques y lagos, pero mira, mi gozo en un pozo, salgo del metro y ¡aquello parece la Gran Vía!.

¿Pero qué hacen todos éstos aquí? Entre ciclistas; corredores varios; estudiantes de erasmus con cara de pez y pretendiendo "hacer el noruego y ser súper deportistas"; viejecillos en bastante buen estado de forma; grupos de adolescentes; y representantes de partidos políticos varios en plena campaña electoral y que intentan por todos los medios darte el panfletito correspondiente a pesar de verte que vas en la bici... ¡Allí no hay quien pare!. Hala, todos pa' casa, ¿qué es este despliegue de sociabilidad y asome de la faz semblante ?.

Entre los paseantes, y no entre los representantes políticos, nos encontramos al primer ministro paseando con su mujer. Tranquilamente. Sin guardaspaldas ni ná. Qué cosas, Oslo es igualito que Madrid, a ver quien es el primero que me cuenta que ha visto a Zapatitos paseando con Sonsoles por la Casa de Campo.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Y LLEGÓ EL OTOÑO

Ya estamos de vuelta de vacaciones, atendiendo a las peticiones de "actualice su blog más a menudo que está usted hecha una vaga"; voy a hacer propósito de enmienda e intentaré publicar entraducas semanalmente... A ver si lo consigo.

Sí que llegó el otoño, sí, o para ser más exactos, la primavera y el verano todavía no tengo claro si han pasado por aquí o no. Recuerdo que en junio hizo bueno una semana, incluso nos bañamos en el fiordo a las 9 de la noche, véase documento gráfico:


Estamos blancuchos, normal, es a principios de junio... Aquí era cuando todavía pensábamos que teníamos "todo el verano por delante". Já, que ironía, lo que teníamos por delante eran dos meses de lluvia constante... No exagero, creo que entre junio y julio no ha llovido cuatro días, el resto ha sido un no parar. Hasta hubo un momento que pensaban que se iba a desbordar el rio que cruza Oslo.

No tengo documento gráfico, que pena, y eso que hubo muchas tardes en las que parecía que el cielo se desplomaba sobre nuestras cabezas, en las que estuve a punto de sacar foto.

Ahora hemos vuelto de vacaciones, Santander y Menorca, sol, calorcito, playa, cervezucas, pinchucos de tortilla... Sólo diez días, pero han sabido a gloria... ¿Y qué nos encontramos al volver?. Pues sorprendentemente hemos tenido una semana de calor, IMPRESIONANTE, he estado a punto de guardar la ropa de invierno (seguía en el armario, total, el verano nunca llegó), peeeeeeeero, va a ser que no, el lunes volvió el otoño.

Esta mañana 6 graditos, mi jefe que vive en no sé que sitio perdido del mundo con 4 grados menos que en Oslo, ha quitado hielo del coche para ir a trabajar. ¡Qué suerte!

O sea, de verdad, ¿qué es esto?, no se puede ir en bicicleta echando de menos los guantes un 29 de Agosto... No, no, no, no... Aquí hay algo que no va bien... Por favor, que alguien venga de visita, por alguna curiosa casualidad de la vida, cada vez que hay visitucas hace bueno, ¡visitas sois mi última esperanza! Venid, venid, venid

domingo, 29 de julio de 2007

SANTA ANA, DE ROMERÍA EN RØYKEN

Este viernes hemos estado en la romería de Santa Ana... Bueno, más o menos.

Santa Ana, 26 de julio, fiestas de Cubas (que no Cuba), pueblo "internacionalmente conocido" de Cantabria. Motivo de las fiestas: Santa Ana. Estilo de celebración: Romería con orquesta; bar con terraza lo suficientemente grande para acoger a las madres, tías y abuelas de los mozalbetes que salen a mover el esqueleto; churrería; escopetas de feria de esas en las que hay que apuntar a palillos y, como no, tómbola. Aunque el viernes era 27, y no 26, la experiencia fue bastante similar.

Pues bien, el viernes nos llama el primo de Gaute a ver si queremos ir a la "cabaña" que se acaban de comprar en la costa, al sur de Oslo. El plan promete, lo de cabaña es bastante poco realista, llaman cabañas a cualquier casa utilizada como segunda residencia. Ésta en cuestión tiene 4 dormitorios, no sé cuantos metros cuadradados, jardín, y porche con vistas al fiordo... Oye mira, justo lo que yo me imaginé al oir "cabaña" ;-)
Yo ya me veía sentada en el porche, disfrutando de una super cena. Pero en lugar de ésto, según llegamos nos hacen salir por pies a un concierto. ¡Y que concierto!

Organizado por tres elementos, que yo sinceramente no sé de qué pino se han caído. Hay uno que es medio famosillo, presentador de televisión o algo parecido, y se ha juntado con dos amigos para hacer revival de los años 80. Digamos que Mario Picazo, ha llamado a uno de los Calatrava y a Luis Herrero; se han puesto unos jerseycillos con sus nombres; han hecho un vídeo digno de verse; y se han puesto a cantar...


No contentos con la pinta que han conseguido... Han compuesto, o les han compuesto, una canción de lo más ortera y... ¡Desafinan que da gusto!, ¡Que horror!

Como sus dotes para el canto son nulas, cantar, cantan poco y lo que hacen es invitar a ex-estrellas de los ochenta. Así que allí estaba Katrina (sin & the waves), Tony Hadley (sin Spandau Ballet), Alphaville (al completo, creo, no conseguimos aguantar hasta su salida estelar), y una serie de pseudo-heavies tipo Jon Bon Jovi pero en noruego... Vamos, que no bailamos paquito el chocolatero (*) porque Mario Picazo-Øyvind no está al día de la música "que mola" que si no, ya veo yo a todos los noruegos bailando a Paquito como campeones.

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(*) Melodía estrella de la romería de Santa Ana desde mucho antes de que King Africa naciera

P.D. El comentario de hoy está dedicado a los Pombitos :-)

jueves, 28 de junio de 2007

EL TEMA DE LOS ZAPATOS

El tema de los zapatos me tiene preocupada. Si yo ya lo tenía complicado por mi propia forma de ser... El clima y las culturas locales, lo complican todavía un poco más.

Aquí se pasa uno el día, pon y quita:
- Que sales de casa, te pones los zapatos (de lluvia en estos días que no para de diluviar).
- Que vas en bici, tienes que llevar zapatos acordes con el medio. He probado a ir con tacones + bici, y la experiencia resultó digamos que, interesante.
- Que llegas a la oficina, te cambias los zapatos, no es cuestión de ir con falducas y bambas. Sobre todo si las playeras (como decimos en Cantabria) son negras y la falduca marrón... tsk, tsk, tsk... Mi propia idiosincrasia me impide hacer semejante cosa.
- Que vas a cenar a casa de amigos, te quitas los zapatos. En invierno te quedabas en calcetines, pero ahora en verano me asalta una duda... Si vas en sandalias, ¿te quedas descalzo?, ¿no será un tanto raro?.

Hummm, este tema del descalzismo debe ser estudiado. De momento hoy tengo cena y llevo sandalias, muy monas, hacen juego con el atuendo (como era de esperar), y además me permiten integrarme en el ritmo noruego (tienen un tacón descomunal que me hace super alta y además me exige caminar despacio, jejeje, por favor llamadme Heidi).

Menos mal que:
a) La bici tiene alforjas donde puedo meter todo tipo de zapatos acordes con las diversas situaciones.
b) Esta mañana he sido previsora y en la alforja he metido unas playerucas.

:-)

miércoles, 20 de junio de 2007

LA BARBACOA

No dejo de sorprenderme con las costumbres de este país. Con la llegada del verano se inicia una nueva obsesión… El perritón.

El perritón consiste en lo siguiente:
- Se va uno a un súper, se compra unos cuantos paquetes de salchichas, unos panes del tipo perrito caliente (pero que por alguna misteriosa razón, cuando los compras en el súper, no son panes, son bollos y saben dulce), ketchup, mayonesa, cervezucas/coca colas y… ¡un grill portátil!
- Mientras se está en el súper, o preferiblemente antes si “uno” es noruego y le gusta tener las cosas “planificaditas”; se llama por teléfono a un buen número de amigos y se decide si playa o parque.
- Pertrechado con las provisiones se dirige uno a la playa, o el parque, (según se haya decidido en el punto anterior) y se empieza con la barbacoa.
- No es necesario buscar un sitio recóndito, en el parque o playa elegido hay otros cincuenta practicando el perritón, así que es prácticamente imposible encontrar lugar vacío.

Y así se pasan la tarde, comiendo perritos y bebiendo cervezas... Es el mismo concepto que el botellón, una forma económica de echar la tarde (*). Pero aquí creo que tiene más sentido porque por los 7 euros del ala que te soplan por una cerveza en un bar, con el perritón te tomas varias cerves, y encima acompañadas de perrito caliente al estilo “grill”.

El caso es que una llega toda contenta en su primer día de playa, pensando en disfrutar de la paz noruega, y se ve rodeada de los locos del perritón, que no sólo perturrrrrrrrban la paz, si no que además le hacen salir de allí apestando a barbacoa.

(Tengo la sospecha de que los dichosos grillessss portátiles están subvencionados porque cuestan menos de 2 euros, y aquí, no hay nada que cueste menos de dos euros. El concepto “barato” está por desarrollarse).

Acabada la súper barbacoa al aire libre, se deposita el grill en los contenedoresdegrillesportátiles convenientemente situados en la playaparque por el ayuntamiento, se recoge la basura y se va un pa’ casa que ya va siendo hora.

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(*) Nota: Dado que a estas alturas del año el concepto de “tarde” es difuso, se pueden estar de perritón hasta las 11 de la noche, total, a las once de la “noche” es de día.

martes, 29 de mayo de 2007

TURTAGRØ O LA INICIACIÓN AL ESQUÍ DE MONTAÑA

Increíble pero cierto... Este fin de semana hemos estado esquiando. Pero esta ha sido la primera vez que he hecho esquí de montaña. Menuda experiencia, ha sido IM-PRESIONANTE (en dos palabras, con mayúsculas y grandes signos de exclamación).

Campamento base: Turtagrø, lugar recóndito donde los haya. Tras atravesar un puerto de montaña, y según empieza a descender la carretera, de repente te encuentras un hotel. Ahí plantado, literamente está en medio de la NADA.
Lo primero que se te pasa por la cabeza cuando llegas es "¿pero qué demonios hace esto aquí?", "¿quién puede venir a quedarse en este sitio?". No hace falta más que mirar alrededor para responder a la pregunta... Montañeros de todo tipo, ya sea a esquiar, a escalar, o a hacer trekking. El sitio es una mina. Impresionantemente bonito y hay montañas para aburrir.

Día uno: Como hemos llegado a las 5 de la tarde al campamento base, no hacemos más que un pequeño intento de subir Dyrhaugstind. A las dos horas empieza una tormenta de esas que no ves absolutamente nada, y nos bajamos. Eso sí, nada más bajar, salió el sol otra vez, lo típico, nos podíamos haber quedado un ratuco más. Total, he visto el sol brillando sobre las montañas hasta las once menos cuarto de la noche, así que los días ¡dan mucho de si!.

Día dos: Nos levantamos pronto, para asegurarnos perfectas condiciones de esquí. O eso, o para no perder el desayuno, que hay mucho montañero suelto con hambre y luego no nos dejan nada. Con el estómago lleno nos echamos los esquís a la espalda, y hala, a subir... Lo de los esquís a la espalda no nos dura nada, al cabo de poco tiempo ya empieza la nieve y toca subir con los pies de pato estos. Atención a la "agilidad" con la que subo ;-)

(Pues no, creo que el vídeo pesa demasiado y no funciona, a ver si lo reduzco y lo vuelvo a subir

Hay que decir que la subida tiene tela, para una tipo yo con un estado de forma que, digamos, deja mucho que desear. Y con un sol de justicia que me hacía ir tapada hasta las orejas literalmente... El abrasamiento dentro de la primera capa, segunda capa, buff, gorra, guantes, y demás artículos montañeros, era notable. Así los últimos metros los hice con la lengua fuera.

Pongo foto en la que se me ve "muy descansada", pero no os dejéis engañar, son sólo apariencias.


5 horas después y tras subir 1200 metros de desnivel... Estamos en la cima, 2100 metros. La vista es una pasada.



Y lo mejor es que ahora bajamos esquiando, en nieve virgen, sin pisar... Ahhh, que gozada. Aquí estoy a medio camino de bajada, las huellas que se ven al fondo, a la derecha, son las nuestras :-)


Dia tres: Dado que el fin de semana largo se acaba, y hay que volver a Oslo, hacemos una excursión cortuca de menos de cuatro horas, esta vez junto con otro grupo de chalaos que suben montañas con unos elementos atados a los pies que pesan como muertos.




Atención a la carretera por la que volvemos. La acababan de abrir hacía una semana, parece que está cerrada todo el invierno... ¿Por qué será?, ¿por qué?