miércoles, 8 de octubre de 2008

Y OTRA CHUPA... LA LLUVIA Y BICICLETA TIENEN ALGÚN TIPO DE IMÁN

Menuda racha que llevo últimamente, cada vez que cojo la bici para dar una vuelta me cae la gran tromba. Hoy precisamente ha decidido empezar a llover justo cuando yo he salido de la oficina... Qué suerte, mira tú. Después de un rato de dudas: "¿cogeré el autobús y dejaré la bici en la oficina?", "¿cogeré la bici y llegaré a casa empapada"?; al final ha ganado la opción 2 y he llegado a casa empapada. Menos mal que tenía unos pantalones de lluvia que me he puesto antes de salir.

Nota: Los pantalones los llevaba en el bolso, no hay nada como mimetizarse con la sociedad en la que una vive... ¿Que se vive en Noruega y es otoño? pues nada, a llevar el típico chubasquero cántabro, de esos que venden en Godofredo, por si las moscas (mañana saldré con pantalón y chubasquero, bicicletera prevenida vale por dos).

Y siguiendo con la crónica del campeonato de chupas. Hace un par de fines de semana nos fuimos un grupillo a hacer una ruta en bici. Rallarvegen se llama la ruta y es francamente espectacular.

Previsión del tiempo para el fin de semana... Sábado: lluvia y viento. Domingo: nieve y todavía más viento. No se equivocaron no.

El viernes llegamos a Finse muy eufóricos. El llamado Finse es la repera, hay una estación de tren, un hotel, una tienda de bicis, todo ello en la estación de tren, y ya está. Eso sí al borde de un lago muy bonito. El viernes cuando llegamos no lo vimos, que era de noche cerrada, así que nos tomamos la noche con tranquilidad que había que "mentalizarse" para la excursión. Mientras las chicas cocinan...

Los chicos están "ocupados"...

El sábado por la mañana aquí estábamos los intrépidos excursionistas pertrechados con ropa de abrigo hasta las orejas, pero más contentos que unas castañuelas, de momento no llovía :-)

La esperanza de que el hombre del tiempo se equivocara, duró media hora. Al cabo de media hora empezó a llover y ya no paró en todo el día.

Después de un par de horas de bicilluvia, paramos a comer en una de esas cabañas que la organización de turismo noruego pone a disposción de sus socios. Están por la montaña, y siendo socio tienes la llave :-) En días como estos ¡se agradece el servicio! Allí estuvimos una hora esperando a Rut y Anders que llegaron en tren por la mañana, comiendo e intentando secar toda la ropa que llevábamos puesta.

E intentando entrar en calor... Menos mal que había mantucas en la cabaña

De vuelta a las bicis, y vuelta a estar empapados. Pero hay que decir que el paisaje era impresionante de bonito... Una pena verlo a través de una cortina de agua :-)

La vuelta al pueblo-estación la hicimos en tren... UEP el tren salía de Flåm! Del fiordo donde estuvimos haciendo kayak!... Desde el tren se podía ver parte de la ruta por donde bajamos.

De vuelta en "casita" los chicos cocinan, mientras las chicas están "ocupadas"

Y al loro cómo amaneció Finse el domingo!... No hacía frío ni ná

Más fotos de la excursión disponibles en el link fotucas.

martes, 20 de mayo de 2008

LA PRIMAVERA VINO Y CON LAS MISMAS SE FUE

Hace un par de fines de semana, al volver de la montaña, nos dimos cuenta con gran alegría y alborozo de que la primavera había llegado a Oslo. En cuestión de un par de días, habían florecido los árboles, flores y similares y había dejado de hacer frío. Al mismo tiempo los vecinos habían empezado a dejarse ver, hasta ahora debían estar hivernando porque no había forma de cruzarse con ninguno, pero con la llegada del bueno tiempo han empezado a surgir como setas...

Yo no tengo ni idea donde han estado todos estos metidos durante el invierno, ¿hivernando quizás? El caso es que ahora en cuanto sale un rayo de sol, el jardín se llena de noruegos sedientos de sol. El jardín y cualquier espacio pseudoverde que exista y si no ojo a como estaba el parque hace dos sábados cuando Oslo se despertó con 24 graditos del ala

Que pena que ha durado poco, el verano duró exactamente una semana. El sábado siguiente, día nacional de Noruega por cierto, hacía 5 grados e incluso cayeron unos copos de nieve. Así que nada, de vuelta al gorro y la bufanda, eso sí con banderita noruega que estamos de celebración del 17 de mayo :-) (véase comentario de mayo 2007)

domingo, 9 de marzo de 2008

IT IS TOTALLY DOABLE!

Semana de vacaciones en los Alpes de Sunnmøre, que como su propio nombre indica están en Noruega y no en Francia, exactamente a 550 km de Oslo, dirección noroeste. Medio de transporte utilizado para llegar: coche. Tiempo necesario: 10 horitas del ala. Causa del super viaje: las pedazo de carreteras de uno de los países más ricos del mundo, dejan mucho que desear. Si esto se combina con condiciones meteorológicas, digamos que “adversas”, la cosa se complica (véase el gráfico)


Obviando el tiempo necesario de llegada, el sitio merece la pena, es impresionantemente bonito. Estuvimos una semana allí, junto con Antequera (española amante del esquí), Robert (holandés amante del snowboard) y Harald (noruego loco por el esquí).

La idea de la semana era hacer esquí de montaña, pero no pudo ser, ha nevado lo indecible y no se podía. Así que nos hemos dedicado a esquiar en la estación de Stranda. No nos podemos quejar tampoco, la estación es pequeña en número de pistas, pero uno se puede “jartar” de esquiar fuera de pista. Si además tenemos en cuenta que ha nevado un metro mientras estábamos allí, podemos decir que lo hemos pasado como enanos.

El día estelar fue el lunes, la estación vacía, debíamos estar unas 15 personas. Entre estos estaban un par de locos, que habían venido desde Oslo porque habían recibido un mensaje en su movil avisando de que había nieve virgen en Stranda. Atención al estilo ochentero del sujeto:

Entre estos dos y nosotros cinco, conseguimos “sembrar” de huellas todos los alrededores.

El noruego loco por el esquí, estaba como niño con zapatos nuevos y no paró de sembrar ni un segundo. Incluso cuando estábamos al borde de un acantilado, el tipo se acerca y dice “it is totally doable!” . ¿Pero cómo que es posible?, ¡si es vertical!, pero nada, por allí se tiraron los dos noruegos y la española, Antequera está claro, yo decidí ir por una zona un pocko menos complicada. No me veía yo bajando así:

Incluso el noruego loco acabó medio muerto:
He subido unas cuantas fotos más a la sección Fotucas, así podéis entender mejor porqué pensamos que es una de las mejores zonas para esquiar de Noruega.

domingo, 17 de febrero de 2008

DU ER SÅ FLINK

Hay que decir que en Noruecia se estila mucho el deshacerse en elogios. A poco que uno haga, enseguida le dicen "du er så flink" Para mi esto siempre había querido decir "qué lista eres". Así que cuando tras soltar una parrafada en noruego, intentar seguir esquiando a mi jefa que ha sido profe de esquí y baja a toda pastilla, explicar algo sobre el programita del que doy clase, etc. etc. etc; alguno me decía du er så flink, mi ego subía por las nubes y yo me quedaba encantada... Soy listuca, soy listuca... Hasta que el otro día, me encuentro con la vecina en el portal y me dice "du er så flink, vas en bici hasta en invierno".... wow, wow, wow, wow... Pero ¿cómo que soy muy lista por ir en bici en invierno? Me parece a mi que flink, no debe querer decir listuca, tiene que ser otra cosa. Vaya, vaya, con lo contenta que estaba yo con la expresioncilla. Ahora que es una coletilla que se puede usar pa' to, no sé yo si va a seguir subiéndome la moral :-)

sábado, 1 de diciembre de 2007

BICICLETA

El ciclismo no es que sea propiedad intrínseca del norueguismo pero, por mi parte, ha sido descubierto en Noruega, así que... Capitulito al canto.

Ya hace meses que compré a bicicleta, animada por Gaute por supuesto que es el que tiene aficción. Yo dejé de montar en bici a los 14, así que ha sido todo un descubrimiento, no sólo como medio de transporte o aparato de deporte; si no también lingüísticamente hablando. Existen bocablos en castellano que yo nunca me había parado a pensar, por ejemplo guardabarros. Será porque desde los 14 no estoy cerca de vehículos de dos ruedas sin propulsión automática, pero no se me había ocurrido que un guardabarros, efectivamente te guarda-del-barro. Bicicleta no tenía, así que claro, tenía que pasar... Día de lluvia + Torriente con pantalón blanco bajando a toda pastilla con bicicleta porque llegaba tarde a escalar = Pantalón negro, cazadora con espalda moteada y Torriente empapada. Tsk, tsk, tsk. Resultado, bicicleta tiene guardabarros, además de otros accesorios:

- Luces trasera y delantera: Véase capítulo "La Luz". Sin luces ni ves, ni te ven... Pero literalmente no se ve un pimiento. Para ir a la ofi atravieso un parque, por supuesto iluminado de forma "aspiracional" (una bombilla que no alumbra y punto); y el otro día de repente veo una especie de serpentina de luces rojas intermitentes a lo lejos, ¿qué era?, pues un perro que en lugar de collar tenía una especie de iluminación navideña en el cuello. El perro iba acompañado de su dueño, está claro, pero ni al animal ni al dueño se les veía hasta que estuvieron a 10 metros.

- Neumáticos con tacos: Está llegando el invierno y empieza a haber hielo en las calles. El hielo caminando tiene peligro, pero con bicicleta y cuesta abajo ya ni te cuento.

- Cestuca delantera: Lo de poner una cestuca en una bici de montaña es idea mía, no compartida por el aficionado. Pero mira, no puedo ir todo el santo día con una mochila a la espalda. La cestuca permite llevar el bolso, aparte de un chaleco reflectante. Tengo que admitir que por las noches voy con él puesto, reduce significativamente el riesgo de ser arrollada, aunque aumenta notoriamente el vitolismo. Es imposible combinar el atuendo diario con una chaleco reflectante :-)

Arriba estamos bicicleta y yo dispuestas a ir a montar en bici por los alrededores de Oslo.
Hay que decir que a 15 minutos de casa ya puedes bicicletear por en medio del bosque. Este día nos fuimos a Maridalsvann, un lago al norte de Oslo que además de estar convenientemente urbanizado para poder ir de "tur" o sea, de excursión, por los alrededores. También es la fuente de agua de la ciudad. No tengo claro si en verano se puede bañar uno ahí, espero que no, sería un tanto asqueroso beber el agua de baño de los Osleños :-p

domingo, 18 de noviembre de 2007

HABEMUS PISO

Casi 11 meses después del desembarco en Oslo, el tandem Hovdal/Torriente se ha vuelto a mudar. No sé porqué será pero hay algo que me hace pensar que cada vez me parezco más a Bill Murray, Atrapado en el tiempo. En lugar de despertarme todas las mañanas en el día de la marmota; me despierto todas las mañanas en el día de la mudanza. A ver quien acierta cuantas mudanzas hemos hecho en ¡los últimos 18 meses!... Estoy más que harta de hacer/deshacer cajas... Menos mal que el pisuco éste, lo hemos comprado, ahora ya no es tan fácil decir "me mudo", así que con poco de suerte estaremos aquí muuuuuuuuuuuuuuuucho tiempo :-)

El tema de la compra de piso en Noruega es "peculiar". Funciona más o menos así:

- Lo primero que hay que hacer es ir al banco a averiguar si ta da o no un crédito, y si te lo da, de cuánto dinero. Se fija reunión con el banco en cuestión, le cuentas cuánto ganas, si tienes otros créditos o no, si tienes ahorrillos o no; y al cabo de una semana o asín te envían una carta donde dice que si te compras un piso, ellos te dan un crédito de tanto. Si no te compras piso, no hay crédito que valga, claro está. Y si te lo compras seis meses después de recibir la carta, tienes que volver a negociar con el banco porque la carta en cuestión, ya no es válida.

- Con la carta en tu poder, ya puedes empezar a ver pisos. Antes también podías, pero era sólo para "ver". Se ve pero no se compra. Sin carta no hay puja, sin puja no hay compra.

- La visita a los pisos es organizada, por supuesto. La agencia fija el día y la hora, o el "Visning" como se dice en vikingo. Normalmente suele haber visita dos días, una hora de visita cada día. Y allá te plantas tú, y otros tropecientos interesados en el piso (estuvimos en uno que si no había 30 personas en 65 m2 no había ninguna). Y te paseas por la casa arriba y abajo mirando si te convence o no. Y escuchando las opiniones de los otros, que a lo mejor son más expertos en esto del visning y ven cosas que tú no ves. Tú, que eres más o menos educado, no te atreves a abrir los armarios y curiosear demasiado. Muchas veces el dueño del piso está también en el visning, y resulta un tanto raro.

- Tras el visning te vas a casa provisto de un bonito prospecto a todo color, en papel de calidad y de súper diseño, donde te explican las peculiaridades del piso. Y con esto, y lo que te acuerdas de la visita, decides si pujas por el piso o no. Si has estado en el visning el primer día, siempre tienes a oportunidad de volver el segundo día a verlo otra vez. Pero si fuiste en el segundo día, no hay oportunidad extra que valga, y hay que lanzarse a la piscina. El prospecto tiene el precio de salida del piso, y a partir de ahí los interesados pujan. El que más puja, se lo queda. Cada cierto tiempo recibes un sms informándote de nuevas pujas. Si has pujado y luego te arrepientes, mala suerte, una vez que firmas la puja es vinculante y debes comprar el piso. Si no lo compras, te toca pagar no sé qué. ¿Quizás los gastos de organizar un nuevo visning?

- Nosotros vimos nuestro piso justo el día antes de irnos de vacaciones. Tuvimos suerte y lo vimos solos, porque el visning era el día que nos íbamos y yo hablé con la agencia a ver si podían enseñarnoslo antes. Y sí, pudieron, pero fue la dueña quien nos lo enseñó (por supuesto nada de abrir armarios). Y nada, nos fuimos (sin prospecto), y al día siguiente cogimos un avión a Santander. Dos días después mandamos un fax para pujar y nos fuimos de excursión a Bilbao. Y allí estábamos en el Guggenheim cuando de repente nos damos cuenta de que no hemos recibido ningún mensaje de la agencia informándonos de más pujas. Tap, tap, taptarap, taptarap, taptarap, esperamos y esperamos todo el día, hasta las seis de la tarde (hora en la que acababa el tiempo de puja). Y nada, no había habido otras pujas, así que ¡el piso era nuestro! Impresionante, parece ser que ese fin de semana fue el primero con sol después de 2 meses de lluvía contínua y la gente no estaba pa' pujas si no más bien para tomar el sol.

Así que nos quedamos con el piso, y encima decidimos cuándo entrábamos. 3 meses después, para así cumplir con nuestro contrato de alquiler. Y aquí estamos, instalados ya en nuestra propiedad. No hemos hecho fotos, y ahora es de noche, que desmerece mucho, así que os pongo una selección de las fotos del prospecto de la agencia, para que os hagáis una idea. Recordad, los cuadros y muebles, NO SON NUESTROS :-) Esta semana haré fotos reales (o eso espero)





miércoles, 17 de octubre de 2007

LA LUZ

Que en Escandinavia hay escasez de luz es algo que todo hijo de vecino sabe... Lo que no sabe todo hijo de vecino es que a los escandinavos, además, les gusta no tener luz.

El otoño ya ha llegado a Noruega, aquellos días interminables con luz hasta las once de la noche, hace ya mucho tiempo que no los veo. Ahora nos acercamos peligrosamente al momento en el que uno sale de casa de noche, y sale del trabajo de noche; la luz del día se verá solo desde la ventana de la ofi.

Menos mal que por ahora "lorenzo" aguanta y todavía se le ve durante bastantes horas. Lo que no llego a entender del todo es porqué, cuando se hace de noche, se raciona la luz eléctrica. Racionar, lo que se dice racionar, no se raciona, pero desde luego no se derrocha tampoco. Por alguna misteriosa razón, en las calles ponen una farola a graaaaaaaan distancia de la siguiente, con el siguiente resultado: no se ve nada. Así que uno va en la bici y no ve un pimiento, como se despiste mucho se traga uno de los múltiples baches en el asfalto (el capítulo, ¿pero cuándo van a asfaltar las calles?, lo dejaré para otro momento); por no hablar de los pobres paseantes de perros, a poco que el paseante viva un poco alejado del centro - ejemplo Valdenoja en Santander, o Pedralbes en Barcelona, o el Viso en Madrid - ¡tiene que salir con chaleco reflectante para que le vean los coches!

Desde luego, se pasan un poco estos vikingos. Alguién me ha explicado que claro, cuando hay nieve se refleja mucho la luz y entonces no hace falta alumbrar tanto... Hummmm, estoy de acuerdo con el comentario, pero... ¿Hasta la llegada de la nieve a una ciudad como Oslo, léase... a finales de Diciembre, repartirá el ayuntamiento linternucas para los pobres emigrantes acostumbrados al despliegue de luz y color español?.